17 Sep David Solano (27 años)
CUANDO OCURRE UN ACCIDENTE, LA FAMILIA Y NO RENDIRSE ES CRUCIAL ✳️ Desde Lima, Perú, este Coach Shotokan con veintisiete años recién cumplidos, nos cuenta que se inició en el Karate desde los dieciseis años en la academia Karate Do Jimmy Moreno con el Sensei Jimmy, actual entrenador de la Selección Nacional de Kata de Perú que le enseñó el arte del Karate, formándole con disciplina, valores y obteniendo el grado de cinturón 3kyu (cinturón marrón).
PRESELECCIONADO DE LA SELECCIÓN NACIONAL PERUANA
Participé en el campeonato Nacional teniendo la oportunidad de pertenecer a la preselección Nacional de Karate en mi país en el 2014-2015 , además de ser parte de la Selección de la Universidad Federico Villareal en 2016 -2019, participando en los Juegos Universitarios FEDUP obteniendo un buen resultado para la universidad. Tiempo después pertenecí al Dojo Osenshi, con el Sensei Roberto Reyna entrenador de Kumite y formador de muchos deportistas de alto rendimiento peruanos donde aprendí bastante técnica y psicológicamente, consiguiendo buenos resultados en competeciones de Kumite y aspirando a pertenecer a selección nacional, donde estuve en el proceso de lograrlo y que actualmente todavía tengo en mente hacerlo.

David Solano, Preseleccionado Selección Nacional Perú
SU FAMILIA, SU GRAN MOTIVACIÓN
Tengo el orgullo de pertenecer a una familia muy unida y tanto del lado de mi padre como de mi madre han sido todos siempre un gran apoyo y nunca se han dejado vencer por las dificultades. Soy hijo de Ángel Solano y Fanny Tiparra, mi gran motivación y respeto para ellos. A la vez, mi hermana Gianella siempre está conmigo en los momentos más difíciles al igual que mis padres. Mi familia es tan numerosa me gustaría mencionarlos a todos ellos porque saben el gran afecto y cariño que les tengo.
EL DESTINO, MI ACCIDENTE
Una parte de mí en ese momento se quedó en shock porque tuve el peor accidente de mi vida. Era un viernes 6 de diciembre del 2019 y estaba yendo por la mañana al polideportivo del Callao, a hacer mi examen final de gimnasia dentro de la carrera de Educación Física en la Universidad. Ese mismo día, también tenía examen final de natación, pero me decidí por gimnasia porque me faltaba nota. Hubiera sido una historia diferente si me hubiera presentado a natación porque no habría sufrido el accidente.
Todo pasó cuando hice el salto mortal en la colchoneta, de tantas repeticiones que hacía sentía que me salía ese salto mejor para la nota que quería, pero en el último intento, cuando ya todos se retiraban y quedaba el profesor con algunos compañeros, salté mal y caí mal porque todo el peso de mi cuello sonó en la colchoneta.
NO PODÍA MOVERME
En ese momento no podía moverme, me dolía mucho el cuello y grité fuerte con un «ayúdenme». La mayoría de mis compañeros corrieron al verme junto al profesor, intentando ayudarme a moverme pero no podía hacerlo. Era un dolor tan intenso que tuve que arrastrarme y levantarme solo, poco a poco, mientras agarraba mi cuello para poder sentarme en una silla de ruedas que me facilitó el polideportivo. Todos me miraban y me decían: – ¿David estas bien?-, -¿puedes caminar?-…
En ese momento llamé a mi madre, ella trabaja en el hospital Rebagliati en la parte administrativa, con la que justo días antes había discutido por algunas diferencias. Mi madre me respondió la llamada le dije que estaba muy mal, ella estaba molesta por los días anteriores y me cortó la llamada. En ese momento me sentí mal y solo, me tenían que llevar al hospital, mi compañera Danuska se ofreció a llevarme y cuando llegamos a Emergencias del hospital me hicieron muchos exámenes: radiografía, tomografía… y mientras tanto estaba con un collarín sentando en un rincón viendo muchas personas como entraban en Urgencias.

David Solano muestra sus medallas de Karate
FRACTURA DE CUELLO
En ese momento sólo tenía setenta soles (unos diecisiete euros), de mi trabajo como monitor en una academia de karate, puse lo que tenía y lo demás lo pusieron las profesoras de la universidad. La doctora neurocirujana después de los exámenes me da la noticia me había fracturado el cuello por C5-C6 posterior y anterior. Me cayó de golpe al corazón, empecé a llorar y sentí que todos mis sueños se venían abajo.
No tengo claro si pasaba por el mejor momento de mi vida pero me estaba yendo bastante bien en todo antes del accidente y estaba preparándome física, mentalmente y técnicamente en Karate para poder llegar a la Selección Peruana de Karate pero todo se me vino abajo, no dejaba de llorar y una doctora se me acercó, me dijo -«vas estar bien, tranquilo»- mientras yo le repetía que ya no volvería a hacer deporte…
OPERACIÓN DE URGENCIA PARA EVITAR PARAPLEJIA
Danuska,mi amiga, me abrazaba contándome una historia médica de ella que era similar pero no tan fuerte como la mía con la buena intención de calmarme y motivarme. Mi mente empezaba a dar muchas vueltas recordando todo el proceso de mi vida, de errores que cometí en algún momento y justo fue ese instante cuando cogí mi teléfono móvil y volví a llamar a mi madre porque me sugerían que un familiar estuviera presente en la operación que me tenían que hacer rápido para no quedarme cuadripléjico o paralítico.
Mi madre se llegó a enterar finalmente de todo lo sucedido por mis compañeros y profesoras, se acercó al hospital donde estaba, me vió y lloramos cuando se enteró de mi accidente. Ese día me internaron, fui al octavo piso, al área de neurocirugía, estaba en cúbito dorsal con el collarín sin moverme en la cama médica, solo movía mis piernas y brazos, durante todo ese proceso fueron momentos muy difíciles, no podía hacer nada yo , tenían que darme de comer , cambiarme, los medicamentos eran muy fuertes por vena.
NO TENÍA DINERO PARA LA OPERACIÓN
Fue muy frustrante y doloroso todo lo que me tocó vivir porque además de los dolores, para que me operaran no había dinero y tuve que pedir apoyo de amigos y familia. La operación era cara, ni la Universidad Villareal me ayudó, pero al final se logró después de once días de mucho esfuerzo de todas mis amistades. Así el diecisiete de diciembre estaba en la sala de operaciones y después de ocho horas salió todo con éxito. Mis amigos y familiares se alegraron mucho y yo quería salir del hospital pensando en mis objetivos deportivos y hacer mi vida normal.
Los doctores fueron muy directos y me dijeron que no volvería a entrenar lo que fue muy doloroso y me marcó mucho. Estaba sufriendo internamente, discutía conmigo mismo, odiaba al doctor por decirme eso… pero pasaron seis días para que me dieran el alta y justo el veintitrés de diciembre pude irme para pasar la Navidad en casa aunque un poco diferente pero en familia, como siempre.
LOS MÉDICOS ME DIJERON QUE NO VOLVERÍA A ENTRENAR

David Solano, karateka peruano
Tenía que esperar quince días para que me quitaran los puntos y durante los días en casa me sentía mejor porque estaba en familia con mis padres y mi hermana. La cicatriz de la operación se había infectado, sin explicación porque me la cuidaba mucho, pero el viernes tres de enero mi cama estaba llena de sangre y me asusté mucho. Mi madre me llevó al hospital para que me limpiaran y al final me internaron otra vez, volví a ese octavo piso de Neurocirugía pasando ocho días más, hasta el viernes diez de enero. En ese tiempo me hicieron una cura quirúrgica, última opción para que la cicatrización cerrara de mejor manera. Todo ello junto a medicamentos fuertes durante esos días y dolores inmensos, pasaron los días hasta que el veintiuno de enero me puede ir a casa, con los cuidados recomendados para que la heridad sanara totalmente. Al final, me quitaron los puntos y ahí tengo marcada la huella de mi operación que con orgullo llevo porque es parte de mí. Mi accidente es parte de mi historia.
NUEVO PROYECTO DE VIDA
Esto es algo muy especial para mí porque me propuse que a pesar de las adversidades iba salir victorioso y lo estoy logrando poco a poco. Ya han pasado ocho meses del accidente, me encuentro muy bien mental y espiritualmente y en ningún momento perdí movilidad de brazos y piernas, gracias a Dios. Pronto iniciaré terapias físicas y quiero decirles que durante todo ese proceso que me tocó vivir, me puse a investigar sobre mi lesión y ver muchas historias con las que me identifico y he tenido la oportunidad de hablar con todas esa personas y con muchos
más que estoy conociendo actualmente.
A pesar de los momentos difíciles, todas esas personas, salieron adelante y volvieron a lo suyo u otros descubrieron un nuevo potencial que nunca se imaginaron tener y eso es impresionante además de valioso por cada uno. Actualmente realizo un proyecto de Historias de vidas motivacionales y todo está publicado en mi Instagram @david.solano.oficial
Quiero dar las gracias por el apoyo a todos, los que siempre estuvieron conmigo, mi familia, amigos y personas de todo el mundo porque les llevo en el corazón y siempre estaré para ustedes. Nunca se rindan a pesar de las situaciones que se presenten, yo sigo con ese sueño de conseguir mis objetivos y lo lograré.
Gracias de corazón infinitamente por esta oportunidad de contar mi historia.


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